Canción para mi muerte

Hubo un tiempo que fue hermoso, y fui libre de verdad, guardaba todos mis sueños, en castillos de cristal. 
Poco a poco fui creciendo, y mis fábulas de amor, se fueron desvaneciendo, como pompas de jabón. 

Te encontraré una mañana, dentro de mi habitación, y prepararás la cama, para dos. 

Es larga la carretera, cuando uno mira atrás, vas cruzando las fronteras, sin darte cuenta quizás. 
Tomate del pasamanos, porque antes de llegar, se aferraron mil ancianos, pero se fueron igual. 

Te encontraré una mañana, dentro de mi habitación, y prepararás la cama, para dos. 

Quisiera saber tu nombre, tu lugar, tu dirección, si te han puesto teléfono, también tu numeración. 
Te suplico que me avises, si me vienes a buscar, no es porque te tenga miedo, sólo me quiero arreglar. 

Te encontraré una mañana, dentro de mi habitación, y prepararás la cama, para dos.